Algunas cosas de la vida son inevitables, y el sufrimiento es una de ellas. Ninguno de nosotros puede escapar de este completamente. El dolor puede ser de carácter físico o mental. Este surge en diferentes formas y en diferentes grados. Nosotros sufrimos a causa de nuestros propios errores, ignorancia o pecados. Sufrimos por causa de los errores de pecados de otros.
Así como hemos de aceptar la universalidad del sufrimiento, también hemos de darnos cuenta que el camino que conduce al sufrimiento no es fácil. Esto es verdad porque cada persona es un individuo que responde en forma diferente e impredecible ante la experiencia del dolor.






Los cantos que entonamos durante la liturgia[cultos] tienen un gran significado para nuestras vidas. Hay un canto popular que dice: "Esperar en ti, difícil sé que es, mi mente dice no, no es posible, pero mi corazón confiado está en ti. Tu siempre has sido fiel y me has sostenido". EI coro de ese canto nos refleja una oración que muchas veces nos es difícil hacer en los momentos de prueba y de crisis. EI coro dice, "Y esperaré, pacientemente". En ocasiones simplemente, es muy difícil esperar el tiempo de Dios.
Como la palidez de la muerte taladra a todos los mortales, es necesario que todos nosotros aprendamos a tener control de la crisis que produce el luto. He observado con gran admiración y respeto el valor que han practicado más de uno de los santos a través de muchas horas de dolor.